De la abundancia del corazón / Ayuda para sanar 17

Ayuda para sanar 17: Ora por sabiduría, Amigos.

Porque como el cuerpo sin espíritu está muerto, así también la Fe sin obras está muerta

(Santiago 2:26 NTRV

No hagas algo solo porque alguien más lo hizo, no operes en la experiencia del otro hermano. Opera en lo que dice la palabra de Dios, y opera en lo que te dice a ti el Espíritu Santo.

Kenneth E. Hagin

A mí me gusta mucho cocinar, parte de disfrutar el proceso es acomodar la receta dependiendo del día o al gusto de personas específicas. Un poquito de sal, más chile rojo, agregar ingredientes de acuerdo a la ocasión, el origen de los ingredientes, incluso tu propio estado de ánimo, todo esto se tiene que tomar en cuenta. Debes estar disponible para ver y probar, usualmente tengo la receta con los ingredientes y las medidas exactas, pero el paso de bueno a sabroso sucede cuando lo pruebas y ajustas los ingredientes correctos.

Una receta es la fórmula que, si sigues los pasos correctamente, tienes los ingredientes en las medidas adecuadas, entonces tendrás resultados predecibles. Cuando se trata de recibir sanidad, para los que andamos por Fe tenemos una formula. Puede que ya en su corazón lo sepa, pero repasemos por un momento:

  1. Fe viene por el oír: necesitamos sumergirnos en las escrituras de sanidad y predicas de Fe y sanidad. Romanos 10:17.
  2. Cuando ores, cree que recibes tu sanidad en ese mismo instante, orar por la misma cosa una y otra vez es incredulidad. Marcos 11:24.
  3. Recibe por lo que oras. Empieza diciendo que ya eres sano. marcos 11:23
  4. Sé un hacedor de la palabra. Toma acción que indique que has sido sanado, esto incluye agradecerle a Dios por tu sanidad. Santiago 2:26.

Durante muchos años he visto y oído muchas cosas interesantes que personas han hecho en un intento de “andar por Fe.” Como Pastor, he visto como ministros en el área de sanidad animan a las personas a tirar sus medicamentos en la plataforma del altar. Hemos sido bendecidos de compartir milagros de sanidad, gracias a Dios, pero también aprendí a traer a alguien a que levantara y guardara todas las cosas que dejaban tiradas en el altar. Podías ver que siempre hay alguien que se devolvía a recoger su insulina, el inhalador, o cualquier otra cosa (¡un hombre vino una vez y nos preguntó que si que habíamos hecho con sus cigarros!) ellos tenían mucho entusiasmo, pero no tenían Fe, y cuando ese entusiasmo disminuía, los sintonías volvían.

Esta práctica está basada en tres versos en Santiago capítulo 2 que incluye las palabras “Fe sin obras es Fe muerta.” (Santiago 2:17, 20,26) muchas personas muy queridas se hacen esta pregunta, “¿si creo que soy sano, entonces que tengo que hacer para que se manifieste?” hacen el intento de mantenerse en pie sin muletas, cancelan sus cirugías, paran de tomar sus medicamentos, rehúsan ir con su Doctor, etc. El problema es que estos versículos no son realmente para recibir sanidad. El principio que describen es bueno, nuestra Fe ciertamente debe activar nuestras acciones, pero en este contexto, el mensaje es acerca de cambiar la manera en que tratamos a los demás. Muy a menudo, tomamos estos principios, aplico el razonamiento humano, y termino con presunción, no con Fe. Las personas se entristecen, se les debilita su Fe.

Por años he escuchado el testimonio de sanidad del hermano Hagin, obedientemente he seguido su ejemplo; he aprendido a meditar en la palabra, a hablar la palabra, y a actuar como si hubiese sido sanado. Entonces un día, me di cuenta de que siempre mencionaba que mientras estaba acostado en su lecho de aflicción, “una pequeña vocecita dentro de mí decía” entonces ahí fue cuando tiro sus piernas al costado de su cama y se levantó. En medio de nuestras batallas de Fe, es muy importante que ensenemos a oír la voz de Dios. Mira, la Biblia no dice, “cree que recibes, y luego inventa algo que creas e indique que sanaste.”

Personalmente, he batallado con dolor de espalda desde la edad de 20 años. No ha sido constante pero si regularmente, lo he combatido con la palabra, cuando estaba en mis 40, empecé a sentir un dolor intenso en mi espalda, estuvo allí por días. Me apropie de sus promesas que por sus llagas he sido sanado. Le hable al dolor, a mi espalda, a los músculos, y a satanás, y volví a mis asuntos como si no tuviera dolor. (Sonriendo y confiando) luego una mañana, en un momento de desánimo, dije, “¿Señor, cual es el problema? e echo todo lo que se hacer, y mi espalda me sigue doliendo.” tan claro como una campana, el Espíritu Santo hablo, “para de tomar té helado.”

Mira, yo era un chico de Oklahoma, tomaba té helado todo el día, todos los días, eso me mantenía refrescado y me daba una dosis de energía. Bueno, ahora tenía que tomar una decisión. ¡Amaba mi te! Pero mi Señor dijo que lo dejara, así que lo deje. Convencido, al día siguiente me desperté sin dolor. Dios sabe cosas que nosotros no sabemos. Él sabe que él te contiene mucha cafeína así como otros estimulantes. Todas estas cosas pueden tener efectos adversos en los riñones. Eso era el resultado de mi dolor, no mi espalda. Esto refleja lo que Santiago tenía en mente cuando dijo que oráramos por sabiduría en Santiago 1:5. Leámoslo en contexto:

Hermanos míos, tener por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, sabiendo que la prueba de nuestra Fe produce paciencia. Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna. Y si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente y sin reproche, y le será dada.

Santiago 1:2-5 NTRV

La promesa de Dios es darte sabiduría en medio de la prueba. Cuando miras que tu Fe se detiene, tienes que orar, y creer, y apropiarte y declarar, pero sigues en dolor, entonces pregúntale, ¿Cuál es el problema? No se va a enojar contigo, él te va a decir cuál es el problema. Cuando recibimos “esa pequeña vocecita en nuestro interior.” Cuando no andamos por Fe, solo nos queda la formula, la fórmula es tan solo una palabra como por obras. La Fe de Dios surge de una relación, y eso significa comunicación.

Entonces, ¿Cuáles son las “obras” que van con la Fe para sanidad? Hagámoslo simple, hay tres cosas que debemos considerar cuando queremos actuar en nuestra Fe:

  1. Sigue las instrucciones. Si las promesas en las que estas parado vienen con instrucciones, entonces has lo que las instrucciones dicen. Romanos 10:9 dice que si crees que El Señor levanto a Jesús de entre los muertos, entonces abre tu boca y confiésalo que Él es El Señor. 2 Corintios 9:6 dice, que si quieres cosechar abundantemente, entonces tienes que sembrar abundantemente. Marcos 11:25 dice: cuando oras en Fe, al mismo tiempo perdona. Sencillo, sigue las instrucciones.
  2. Declara lo que crees. Cuando hablamos la palabra, lo tenemos que hacer con Fe. Pablo nos recuerda, “lo creemos” por lo tanto lo hablamos, (2 Corintios 4:13 NTRV).” (lee ayuda para sanar 16 para profundizar más en el tema y declararlo) nunca es mala idea dar gracias por lo que recibiste creyendo.
  3. Escucha a El Espíritu Santo. Ora por sabiduría y espera recibirla. Dios te hablara si acaso necesitas hacer ajustes. (Santiago 1:2-8)

Aquí está el punto: actuar en Fe no es algo que tengas que hacer para convencer a Dios de que le crees. Él ya lo sabe. Las obras de Fe son el resultado de haber creído. Dios no prometió sanarte si no tomas tus medicamentos o no vas al médico. Él dijo que ya te sano. No tienes que merecerlo. Si orasteis y creísteis que lo recibiste, pero no miras los resultados que esperabas, entonces tienes que hacer dos cosas:

  1. Revisa la promesa. Si encuentras instrucciones asociadas con, asegúrate que las estas siguiendo.
  2. Ora por sabiduría. Él te lo prometió, así que ora por Fe y pon atención a su respuesta.

Siguiente paso: cuando la sanidad no se manifiesta inmediatamente, sigue firme. Tomate el tiempo para leer y leer las escrituras en las que estas creyendo. Si hay instrucciones, síguelas. Siguiente, anota tus preguntas y pensamientos acerca de tu sanidad, incluye tus dudas y temores. Ora al Señor por sabiduría para tratar con cada una de ellas.

La palabra nos dice que declaremos Fe, y la Fe obra por el amor. Hablar la palabra de Dios y mostrar el amor de Dios son obras que siempre van acompañadas de Fe. De hecho, podemos orar por sabiduría en medio de la prueba, y El Señor nos mostrara si acaso tenemos que hacer algo más. En las siguientes lecciones, estaremos mirando maneras prácticas para aplicar estos conceptos. No te las puedes perder.

Porque (si estamos) en Cristo Jesús, ni la circuncisión ni la incircuncicion cuentan para nada, sino solo la Fe activada, energizada, expresada y obrando por medio del amor.

Gálatas 5:6 AMP

Pastor Virgil Stokes

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