No Apagues El Espíritu

Todos tendemos a leer las Escrituras a través del lente de nuestros propios deseos, necesidades y prejuicios. Esta Biblia está llena de cosas ante las cuales podemos exclamar con alegría: «¡Amén, hermano! ¡Predica eso!». Sin embargo, hay algunas cosas que requieren un esfuerzo consciente para comprenderlas y aplicarlas.