Necesitamos comentarios precisos

Construyendo personas de sustancia para obras de poder

(19) “por lo tanto, vayan y hagan discípulos de todas las Naciones, Bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. (20) ensenen a los nuevos discípulos a obedecer todos los mandatos que les he dado. Y tengan por seguro esto; que estoy con Ustedes siempre, hasta el fin de los tiempos” Amen.

Mateo 28:19-20 NTV

Me has oído ensenar verdades, que han sido confirmadas por muchos testigos confiables. Ahora ensena estas verdades a otras personas dignas de confianza que estén capacitadas para transmitirlas a otros.

2 Timoteo 2:2 NTV

La tecnología está alterando rápidamente la manera en que vivimos hoy en día. Algunas veces para bien, otras veces para mal. Parece que fue ayer que mi teléfono estaba conectado a la pared y tenía un disco giratorio para marcar los números. Ahora, escucho mi teléfono respondiéndome desde mi bolsillo en momentos raros. En realidad es bastante aterrador. Pero, como todos, me he hecho dependiente de la tecnología. Cuando viajo, nunca tengo que mirar en un mapa de papel o nunca tengo que buscar las mejores rutas, simplemente le digo a mi teléfono a donde quiero ir, después solo sigo instrucciones de la máquina.

Uno de los efectos de la pandemia ha sido el aumento de la “tecnología” de la Iglesia local. Casi la mayoría han hecho el intento de transmitir o grabar sus servicios en línea. Esto tiene sus altas y sus bajas. Porque personas que están pensando en visitarnos, pueden vernos primero en línea antes de hacerlo. Hermanos de nuestra congregación permanecen conectados cuando no pueden atender físicamente a los servicios. Podemos comunicar instantáneamente las necesidades de oración o información sobre próximos eventos con solo tocar un botón. ¡Todo esto está muy bien! Sin embargo, hay algunas cosas que simplemente no se pueden hacer muy bien sin la presencia física.

Hacer discípulos es una de las funciones principales de la Iglesia local. Desafortunadamente, muchos Cristianos (y algunos Pastores) han caído bajo el “engaño digital” ellos creen que el mirar el servicio en línea es igual de efectivo que el estar presente. Aquí está la verdad: escuchar muchas enseñanzas dinámicas de predicadores famosos e inspiradores, no es lo mismo que ser discípulos. Información no es lo mismo que impartición o transformación. Nunca nos hemos preguntado “¿qué tanta palabra estoy escuchando?” o incluso, “¿qué tanta palabra se?” siempre es “¿qué tanto de lo que se estoy aplicando?” cuando Jesús dijo que “observáramos” sus mandatos, no quiso decir que lo miráramos por YouTube; ¡se refería a hacer sus mandatos!

No hay duda de eso, hacer cosas en línea puede ser muy conveniente: puedo aprender sin tener que vestirme, lo puedo hacer en mi propio horario. Si me pierdo de algo, puedo repetir lo que se ha dicho. Por otra parte, los estudiantes en línea fácilmente se distraen con cosas que pasan en su medio ambiente. (Niños, perros, programas de televisión, el timbre…) e intrusiones digitales (textos, notificaciones, llamadas…) el estudiar en persona tiene la ventaja de tener un maestro con dones personalmente presentes para responder a las preguntas, o incluso, expresiones faciales para comunicar una falta de entendimiento.

La instrucción en línea se queda corta por falta de retroalimentación oportuna y responsabilidad personal. Hay un dicho que dice, “la practica hace al Maestro” puede corregirse correctamente para que diga “la practica perfecta, hace la perfección”. La repetición es únicamente útil si se repite el mismo comportamiento. Necesitamos comentarios para saber si estamos en el camino correcto. La retención y el desempeño mejoran cuando tengo a alguien que me observa, me evalúa y me obliga a cumplir mis compromisos. Esto es solamente una condición humana.

En Mateo 28, Jesús dio instrucciones de hacer discípulos. Queremos que todos los creyentes se comprometan con el pacto marcado por el bautismo en agua, después queremos que estos nuevos creyentes hagan las cosas que Jesús nos mandó a hacer: Continuando en la palabra (Juan 8:31, ámense los unos a los otros (Juan 13:34), y representarlo ante la comunidad (Juan 17:18). Como parte del proceso en curso, se nos instruye a entrenar discípulos para hacer discípulos. Pablo le dice a Timoteo que buscara por “hombres fieles” para ensenar a otros. ¿Cómo puedo determinar quién es fiel si todo lo que se de ellos es lo que veo a través de una pantalla? La respuesta es, ¡”no puedo!” todo líder, o quien esté dando servicios, tiene como requisito que solo se pueden observar en persona (1 Timoteo 3:1-13). Eso nos lleva a ese punto misterioso y siniestro de “responsabilidades” la palabra está dando muchas vueltas. Políticos la usan todo el tiempo. Pero rara vez la hacen. Buenos equipos del deporte lo hacen, los jugadores se apoyan unos con otros, negocios exitosos lo hacen, el buen desempeño procede a la promoción. En la Iglesia lo decimos pero rara vez lo definimos. Mucho menos tomamos autoridad para hacerlo. El diccionario Webster nos ensena que responsabilidad es “una obligación o voluntad de aceptar la responsabilidad o dar cuenta de nuestras propias acciones”.

Si has leído hasta aquí, tal vez quieras saber que tan real es la responsabilidad y como trabaja. Responsabilidad efectiva en cualquier desempeño requiere:

  1. Expectaciones claras ¿Cuál sería el resultado deseado? No puedes medir el éxito sin tener un objetivo claro. ¿Cómo se debe de medir un objetivo? ¿Qué opciones están disponibles? Un resumen por escrito es muy buena idea, especialmente para futuras referencias, pero nada puede reemplazar las instrucciones verbales y personales y la verificación del entendimiento.
  2. Capacidad clara. ¿Qué capacidades necesita la persona para cumplir con las expectaciones? ¿Qué recursos necesitaran? ¿es esta una expectación realista para este individuo?
  3. Medidas claras. ¿Cómo se medirá el éxito? Esto tiene que ser muy específico, ya sea en comportamientos o en números. ¿Cómo sabré si hemos terminado?
  4. Respuestas claras. La retroalimentación honesta, abierta y continua es crítica. Queriendo decir que debemos de identificar lugares y tiempos para que esto suceda. ¿Quién proporciona la retroalimentación? ¿Cuáles son las consecuencias de ser deshonesto?
  5. Consecuencias claras. ¿Cuál sería la recompensa del éxito? ¿del fracaso? ¿hay un límite en el tiempo? ¿se puede hacer ajustes o negociar en alguno de estos? ¿Cómo y sobre qué base?

Alguien dijo: “la formación Cristiana”, siendo entonces el artículo genuino, no puede contentarse con la enseñanza de la dogmática abstracta, la ética de una conducta personal, el desafío de un testimonio político, o la práctica de un corazón piadoso. Todos estos son vitales como parte de un todo más grande, pero ese todo más grande es a lo que debe dirigirse la “formación”. “la madurez humana, con la madurez cristiana, es toda una persona, todo un ser, toda una sociedad”. N.T. Wright (Galatas (p. 53) Wm. B. Eerdmans Publishing Co. Kindle Edition.)

Aquí está el punto: la condición humana es tal que la mayoría de nosotros necesitamos algún tipo de responsabilidad para motivarnos a actuar. Necesitamos de buenos comentarios y aliento para mantenernos enfocados, de hecho, cuando el objetivo del aprendizaje es cambiar el comportamiento o la actitud, no existe una forma real de medir el éxito a través de las redes sociales. Todo lo que puedo hacer es darle a los estudiantes alguna clase de prueba, que tal vez si o tal vez no, reflejen un tipo de comportamiento actual, mucho menos se puede reflejar una actitud o un comportamiento actual. Me pudieras decir que lo entendiste, pero yo no puedo asegurar lo mismo hasta que no vea un comportamiento que me deje saber que de verdad si le entendiste y que lo estas llevando a cabo con celo y excelencia.

La tecnología puede ayudar a asistir en cualquiera de estos procesos, pero no puede substituir efectivamente una relación personal. Encontrar recursos creativos en media digital para motivar, reforzar, y recordar, es muy bueno, pero tratar de usarlos para formar conexiones reales, corregir comportamientos inaceptables y evaluar con precisión el progreso, resultara deficiente. El discipulado y el equipamiento para el servicio requieren de conversaciones difíciles basadas en las expectativas del pacto. Esta es un área en la que la Iglesia local sea chica o sea grande tiene una gran ventaja sobre un video en YouTube o un chat en Facetime. Es nuestra área de especialización, seamos buenos en eso.

Pastor Virgil

3141 W. Ironwood Hill Dr.

Tucson, AZ 85741

www.fcftucson.org

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