¡Podemos diezmar!

Desde un punto de vista puramente personal, quiero que el diezmo sea para mí. Quiero que sea cierto porque me promete beneficios que superan mi comprensión. Quiero que sea cierto porque contiene la promesa de bendición para el creyente, y a través del creyente para la Iglesia, y a través de la Iglesia para el mundo. ¡Por favor, Dios, déjame diezmar!

You’re Part of the Process

Remember that Jesus and the Church are inseparable. Or maybe I should put it this way: The Church is the body of Christ. He moves through His body to touch the world. As Paul said, “All of you together are Christ’s body, and each of you is a part of it” (1 Corinthians 12:27 NLT). God the Spirit is using you where you are and moving you to where he wants you to be. Cooperate!

¡Manténte firme!

Cuando Dios nos habla, solemos creer que lo que nos dice sucederá muy pronto. Es posible, pero no es la norma. En el consejo que Dios le da a Habacuc vemos que, una vez que hemos escrito la visión, puede que tarde un tiempo en cumplirse. ¡No te rindas!

Escribe la visión

Cuando Dios da dirección para su vida o ministerio, escríbalo. Hasta que no lo escriba, no es más que un sueño imposible. Carece de sustancia. Escribir le obliga a expresar las ideas de manera coherente. Si no puedes escribirlo, es que no lo entiendes. No podrás compartirlo eficazmente con los demás.